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la vida no trae instrucciones

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la vida no trae instrucciones: noviembre 2008

viernes, noviembre 28, 2008

 

Cosas que pueden verse en un expediente



Desilusión administrativa, esto es, cuando uno se desilusiona de la Administración Pública porque ésta no le da lo que desea. Los Sindicatos, aparentemente, conservan la esperanza, porque no están sujetos a desilusión administrativa.



Uno, claro, está en fragante violación cuando, antes de cometer el ilícito, se pone mucha, mucha colonia. Algunos usuarios deberían hacer eso antes de visitar ciertas oficinas. Tampoco le sobraría a algunos funcionarios.
Las "reitaradas jurisprudencias", son lo que ocurre cuando un juez, -o varios- repite y repite, en distintas sentencias, un criterio jurídico que es evidentemente una estupidez. (Pasa de vez en cuando).
(Éste último, de ñapa, es un acto administrativo. En la parte de abajo puede verse un pedacito de sello y un pedacito de firma.)

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WTF? Cosas que uno ve en el transporte venezolano

Esta foto la tomé del respaldo de una buseta vía Valencia-San Juan de los Morros, el sábado pasado. No sé si lo peor sea el "masticastes", con s final, el "chiclets" en una nueva forma de plural-singular, o la amable sugerencia de tragárselo.
Me voy a mandar a hacer una franela que diga:
"Sé un buen ciudadano. Trágate el chiclets".

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miércoles, noviembre 19, 2008

 

Nueve cosas que detesto de ser empleada pública

Siguiendo en la onda de las quejas (lo siento, estoy inconforme por estos días), y puesto que formo parte de esa peculiar raza a la que detesta todo aquel que se haya visto obligado alguna vez a estar del lado de afuera de una taquilla gubernamental, hoy me toca quejarme de mi trabajo. Sí, ya sé, tengo que agradecer que tengo trabajo, etcétera etcétera. Pero no me vengan con vainas, que estoy segura de que a casi ninguno de ustedes les gusta su respectivo oficio. Así que aquí voy. Soy abogada asistente contratada del Ministerio del Trabajo bolivariano messmo, y éstas son sólo algunas de las cosas que detesto de serlo.
1.- Todo el mundo asume que uno es corrupto nada más por formar parte de la Administración Pública, y entretanto, uno pelando bolas como un pendejo. De vez en cuando le formulo a mi madre el reclamo pertinente: ¿Por qué carrizo me tuviste que criar honesta?
Cierta vez tuve un altercado con un sindicalista obrero de cierta empresa que no voy a mencionar, porque me llamó corrupta y vendida cierto día en específico en el cual yo me había pasado la mitad de la noche preparando un informe para una mesa de trabajo con el fin de terminar la huelga en la no-mencionada empresa, y acababa de llegar al trabajo guindando en tacones en la puerta de una camionetica. El carajo había llegado también, por su parte, en una camionetica. Una Autana.
2.- Uno trabaja horas extras, domingos y feriados, y nadie se los paga. El horario se supone que es hasta las 4:30, pero a las 4:25 llaman de Caracas pidiendo cualquier pendejada de veinte páginas que, aparentemente, el Presidente, el Ministro o el Viceministro, o Buda o Michael Jackson, quieren para ya. Para ayer. Y hay que quedarse. Hay elecciones, entonces hay que trabajar sábado y domingo salvaguardando que los demás no trabajen esos días. Hay que sacar un trabajo equis, o una empresa tal está tomada un sábado, hay que irse de plantón el sábado a resolver el peo, o lo que sea. El problema no es ése, el problema es que después de que uno tuvo que sacrificar todo su tiempo útil (es decir, todo segundo con los ojos abiertos), el sueldo al final del mes es exactamente la misma cifra de siempre.
3.- Lo antedicho, a uno lo joden y no tiene a quién reclamarle. A mí, con el dichoso aumento de salario del 30%, me rebajaron casi la mitad del sueldo, me inventaron un sueldo básico y una prima no salarial (novísimo concepto) y me aumentaron el 30%... sobre el salario "básico". Quedé cobrando casi lo mismo. Se me ocurre ir al Ministerio del Trabajo a poner un reclamo porque el Ministerio del  Trabajo no me paga.
4.-Todo es un maldito trámite burocrático. Pides la aprobación de las vacaciones y te llega cuatro meses después. Pides una constancia de trabajo y te llega a los seis meses. Cuando te despiden, el pago de las prestaciones se puede tardar unos ocho o nueve meses. Pero ya lo sabías desde el comienzo: cuando entraste a trabajar, pasaste, seguro, por lo menos tres meses sin cobrar, eso con suerte.
5.- No existe tal cosa como estabilidad laboral. Todos los años por estas fechas, se pasa por la zozobra de la "renovación de contrato". Según el jefe de turno, será el número de cabezas que rodarán en correspondencia a su humor o tinte político. (Dentro del chavismo también hay tintes políticos, les cuento: nadie está seguro). Para mayor mal, la realidad es que a uno le rescinden el contrato cuando quieran, sólo hace falta la voluntad suficiente, y una vez botado, le puede ir a llorar a Mandrake el mago, porque los procedimientos de reenganche los lleva el mismo Ministerio del Trabajo.
6.- La ineptitud y la ineficiencia son el pan de cada día. Es cosa de agarrarle el truco, lamentablemente, en un par de meses uno aprende a distinguir lo importante de lo urgente y de lo innecesario. Hay cosas que, en cuanto las ves, te das cuenta de que no van a proceder jamás, y no vale la pena sacarse canas por eso. Hay otras que, en cuanto las ves, sabes que la semana que viene te van a pedir un informe detallado con estadísticas y gráficos de torta, de eso que ahora tienes en las manos. Clarividencia. Y ponerse a trabajar. Pero ese mismo conocimiento del sistema burocrático, les confieso, hace que uno pierda toda vocación de servicio.
7.- Por otro lado, los usuarios creen que uno está puesto por el gobierno. No, hablando en serio. La gente llega a cinco para la una, cuando uno está almorzando (nosotros también tenemos hora de almorzar, de 12:30 a 1:30) y son perfectamente capaces de arrecharse y de insultarlo a uno porque uno come. Hay que levantarse, dejar la comida fría e irlos a atender. Hay otros días en que desde las ocho de la mañana hay sesenta y ocho personas esperando, y a uno le dan la una, las dos, las tres de la tarde sin comer porque todavía queda gente. Yo quisiera ser como en la Onidex, que cierran con el segundero rozando las doce, y se van a comer dejando ahí a todo el mundo. (A mí me dejaron encerrada una vez). La otra parte del asunto es la gente que cree que su caso es el único del planeta, y se pasan hora y media repitiéndote una y otra vez las mismas cosas y contándote los detalles de la vida personal de sus jefes y los dramas de su familia, que no tienen nada que ver con nada. Ésos son los mismos que, a partir del día siguiente, te llaman cinco o siete veces al día para ver si ya les resolviste lo suyo. Sí, señor. No tengo absolutamente más nada que hacer. Este montón de papeles sobre el escritorio es decorativo.
8.- No existen los feriados. No hay día de Valencia, de Carabobo, del funcionario público, de las secretarias o del abogado que valga. En navidad, los feriados son el 25 de diciembre y el 1° de enero. Lo demás queda a la gracia y el humor del ministro de turno, de modo que uno no puede hacer planes porque no sabe. La verdad no he alcanzado a comprender cómo es que, cada vez que tengo que hacer un trámite, en la oficina donde a mí me toca ir es feriado, puente o "administrativo", o me encuentro colgando el cartelito de No hay despacho. En el fundo esclavista donde yo trabajo, no hay cartelito de No hay despacho. Yo quiero uno, coño. (Sería un buen regalo de Navidad, tomen nota).
9.- Cualquier iniciativa que intente mejorar algo, muere antes de nacer. O sea: -Esto está mal hecho, podría hacerse de este otro modo y sería seis veces más rápido, tres veces más barato y cuatro veces más efectivo... -Aquí siempre se ha hecho así. Punto. No importa que ese modo en que "siempre se ha hecho" sea estúpido, obsoleto, inclusive ilegal. A nadie le importa la eficiencia, es cuestión de preservar el status quo.
Y es que a fin de cuentas, de eso se trata todo.

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martes, noviembre 18, 2008

 

Diez cosas que detesto de un hombre

Redacto este post para evitarme otra cita tragicómica. Relacionarse con la gente puede llegar a ser desastroso. De ahora en adelante, cada vez que alguien me invite a salir le daré una tarjeta con la url de este post, y le diré que, si su intención persiste después de leerlo, me llame. 
Lo repito por enésima vez, hay cosas que se le toleran a los amigos. Pero un amigo es una cosa y un hombre, es otra muy distinta. No salgo más, no me calo más, al menos no en plan de prospectos-de-algo, a ningún hombre que entre en las siguientes categorías:
1.- Que fume. En general me molesta la gente que fuma, pero puedo tolerarlo, de hecho en principio no me importa, siempre y cuando no me fume encima. Señores, señoras, si me quisiera morir de cáncer me fabricaría y me tragaría mi propio humo, gracias. Detesto el olor que deja el cigarro en la ropa. (Mi jefa fuma todo el día y gracias a ella tengo exacerbado este odio en particular). No desecho a un hombre sólo porque fume, pero necesitará infinidad de virtudes para compensar este hecho.
2.- Que se crea la tapa del frasco. ¿Conocen esa canción de El cuarteto de Nos, que se llama "Me amo"? Bueno, yo conozco hombres así. "Dibujé un corazón que dice yo y yo". Un tipo así no lo tolero más de cinco minutos. Lo triste del asunto es que el acento argentino me mata. Pero bueno, no se puede tener todo en esta vida. De paso, les echo un cuento para que se vayan ubicando: Los que tienen complejo de tapa del frasco, por lo general, besan mal. Tengo testimonios de esta estadística. En consecuencia, deben ser malos en la cama. Supongo yo, porque nadie que entre en esta categoría llegará a ningún lugar cercano a mi cama, ni por equivocación. Aquí se incluyen los que bailan en la delgada línea limítrofe llamada metrosexualidad. Señores, mantener limpias y recortadas las uñas está bien. Ponerse esmalte en ellas, no. Aunque sea brillo.
3.- Que sea posesivo y celoso. Una cosa es salir con un hombre que sutilmente envíe señales de que estás con él. Una mano en la cintura, algo como eso. Otra cosa es un hombre junto al cual no puedas enviar un sms porque te pregunta con voz hostil: con quién hablas. Y líbrete Dios de que no quieras decirle con quién hablas, y, posiblemente, también de qué. Los hay que la celan a una de sus amigos gays. Sabiendo que son gays. No puedo, no.
4.- Que tenga mamitis. Un tipo que llame a su madre, digamos, una vez al día, o día por medio, está bien. Uno que la llame más de eso, y regularmente, tiene una relación edípica que no estoy dispuesta a tolerar. Está de lo más bien que se lleve bien con su madre, sólo que no espere que yo entre a jugar en ese triángulo.
5.- Que sea divorciado y hable insistentemente de su ex. Norma básica de etiqueta: Tres comentarios. -Sí, soy divorciado. -Sí, hace equis tiempo. -Bueno, incompatibilidad de caracteres. Fin del tema. A menos que yo pregunte algo más, no me interesa que al comprar una botella de agua mineral, me digas Ésa era la marca preferida de Panchita, o que al elegir una película, comentes, Panchita detestaba ese actor. No. No puedo, no.
6.-Que no respete las normas básicas de higiene. Esto es decir, que tenga mal aliento, las uñas sucias, o cualquier clase de olor corporal desagradable o comportamiento indeseable como escarbarse los dientes, similares y conexos. Conozco un tipo que apenas entra en una habitación la invade con su insoportable pestilencia (mezcla de sudor, grasa y no sé que otro componente ácido y nauseabundo). Lo peor en él no es eso, sino que ha tenido el atrevimiento de invitarme a salir. No, sabes, ya vi todas las películas que están en cartelera y las que van a estrenar en los próximos seis meses. Tengo clarividencia cinematográfica.
7.- Que tenga una conexión anatómica con su celular. Los hay que creen que el teléfono es una extensión de su brazo. Los que mandan mensajes mientras hablan contigo, los que atienden llamadas que no pueden esperar (ninguna puede esperar, aparentemente). Querido mío, si fueras Steve Jobs, yo entendería que de esa llamada telefónica dependen millones de dólares. Pero te explico, de clasemedia no pasas  -ni tú ni yo, y con esfuerzo- y yo sé que puedes devolver la llamada más tarde, el mundo no se va a caer, no va a quebrar Yahoo!, no vas a decidir ahora el futuro de Uzbekistán. Lo que sí puede pasar es que cuando dejes de mirar la pantallita del teléfono, y alces la vista, yo me haya ido.
8.- Que le parezca divertido hacer chistes anti-ego. Me explico, a mis amigos les paso que me digan, coño, tú te crees la última pepsicola del desierto, o, en otros casos, te vas a comer eso, estás como más gorda. Pero tú, pequeño saltamontes, necesitas fingir que yo, en efecto, soy la última pepsicola del desierto, que Charlize Theron al lado mío es horrorosa. Yo sé que es mentira, pero ese no es el punto. Se trata de la dinámica de la relación. Esto lo digo porque a cierto tipo con el que salí le parecía gracioso decirme fea, o peor aún, algo como "bueno, tú no eres tan fea". ¿Qué consiguió con eso? Que no hubiera tercera cita -ésa fue la segunda-.
9.- Que sea tacaño. Mi época de estudiante pelabolas, en la que me parecía romántico que ninguno de los dos tuviera dinero, ya la pasé. Ahora soy una profesional pelabolas. Hablando en serio, detesto que un hombre regatee delante de mí, y con eso puede bastar para que no le dé ni siquiera una primera oportunidad. No es una cuestión de dinero. Esto habla acerca de su personalidad, de su manera de ver el mundo, las mujeres y las relaciones. Es decir, si yo no estoy, o si tenemos diez años de casados, regatear puede ser aceptable. Pero enfrente de mí, por el amor de Dios, no. Enfrente de mí no revises la cuenta de la cena, mucho menos verifiques el monto. Y, por todos los cielos, aprende a dejar propina.
10.- Que esté casado y/o que sea gay. Punto.

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domingo, noviembre 16, 2008

 

Hablando de tests extraños

Este es un juego que me encontré en el blog de ADN. Se trata de contestar una serie de preguntas sobre animales, y las respuestas (según ellos) dirán cosas sobre la manera que tiene cada quien de relacionarse en el amor. Yo no sé, cosa de perder el tiempo un domingo en la tarde. De todos modos acá están mis respuestas, no serán muchos quienes sepan si acertó el test o no.

El tipo de persona que te atrae más es:
Desenfrenados, sin límites, y libres. (Lo mismo que le salió a ADN, no sé, como que no tienen otra respuestica).
Lo que encuentras más irresistible durante el proceso de conquista:
Que sea paciente, que nunca se rinda contigo. (Tiro al piso: Me gustan los hombres que no se rinden).
Qué impresión te gustaría dejar sobre ti, en tu pareja:
Que tienes estilo. (Qué impresión tan rara para dejar en una pareja).
Característica que detestas más en una pareja:
Que sea muy emocional, demasiado cambiante. Difícil de complacer. (Que sea como yo, pues, en pocas palabras).
Tipo de relación que te gustaría construir con tu pareja:
Una relación a largo plazo con la cual puedan crecer los dos. (Ya me dejé de eso).
Sobre el adulterio (la infidelidad en el matrimonio).
Te preocupa la sociedad y la moral. No harías nada incorrecto. (La sociedad se puede ir al cuerno).
Lo que opinas sobre el matrimonio:
Piensas que es algo sagrado. Lo cuidarás mucho y a tu pareja también. (No comments).
Lo que piensas del amor en este momento:
Eres egocéntrico. Piensas que el amor es algo que puedes tener o botar cuando quieras. (No me culpen.)

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martes, noviembre 11, 2008

 
"...cuanto más fácil parezca algo, más ruido hará cuando se rompa y no puedas arreglarlo."

Me lo robé de este post bellísimo escrito por José Playo en el blog Péinate que viene gente.

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miércoles, noviembre 05, 2008

 

El amor nos separará

(Love will tear us apart, de Joy Division)


When the routine bites hard

And ambitions are low

And the resentment rides high

But emotions wont grow

And were changing our ways,

Taking different roads

Then love, love will tear us apart again

Why is the bedroom so cold

Turned away on your side? 

Is my timing that flawed,

Our respect run so dry? 

Yet theres still this appeal

That we've kept through our lives

Love, love will tear us apart again

Do you cry out in your sleep

All my failings expose? 

Get a taste in my mouth

As desperation takes hold

Is it something so good

Just can't function no more? 

When love, love will tear us apart again

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lunes, noviembre 03, 2008

 

Problemas psicológicos

Mi psicóloga dice que mi problema en la vida
es que tengo un Super Yo gigantesco
y un Ello chiquitico



(yo me imaginé una Super Marianne y me dio mucha risa.
Ella después me explicó.)

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domingo, noviembre 02, 2008

 

amo

dormir cuando llueve
el café con leche tibio con mucha espuma
encontrar un blog nuevo para mis feeds
a mi sobrina
the big bang theory
los sweaters suavecitos
estrenar ropa
leer
leer algo que me gusta
leer a murakami
hablar mal de los hombres con mi mamá y mis hermanas
two and a half men
comprar libros
descubrir autores que no conocía
escuchar death cab for cutie mientras me baño
lavarme el pelo
mi ipod
ir a hacer la compra con el ipod puesto un sábado por la tarde
los gatos
el scrabble
los edredones recién salidos de la tintorería
los sims
los sims 2
los productos que huelen a rosas
gilmore girls
ver películas alquiladas
ver películas alquiladas comiendo cotufas de microondas
ver películas alquiladas comiendo cotufas de microondas mientras llueve
recibir emails dirigidos a mí
escribir
escribir y que me lean
escribir y que me publiquen
contestar los emails que me escriben
una buena conversación
sentarme a ver pasar la gente
tener muchísimo tiempo libre
no tener nada de tiempo libre
the daily show global edition
las caricaturas

(Inspiración robada de ohmaigot.blogspot.com.
Ya haré el de las cosas que odio.)


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sábado, noviembre 01, 2008

 

Choses (II)

Mucha literatura japonesa. O no tanta.
Yasunari Kawabata. Junichiro Tanizaki.
Y Murakami, lo que consiga. Banana no, porque no he podido conseguirla todavía.
(Eso me debería recetar la psicóloga).

***

Las mujeres de mi familia se casan para divorciarse.
Todavía no comprendo por qué lo siguen haciendo.
¿Lo haré yo, acaso, también?

***

Hacer ejercicio ayuda a que se vaya la depresión.
Pagar el gimnasio ayuda a que regrese.

***

Lugar seguro para vender de puerta en puerta: Las oficinas públicas, en especial aquellas con alta densidad de población femenina.
Donde haya más de tres mujeres reunidas, que cobren quince y último, lance ud. cualquier producto más o menos colorido, alycrado o brillante, o que huela bien. (Entiéndase ropa, pulseras, collares, trajes de baño, colonias, similares o conexos).

***

Odio cada vez que alguien ve de reojo un libro mal puesto en mi oficina y/o casa, y examinándole el grosor, no se le ocurre nada mejor que preguntar: ¿Tú te lees todo eso?

***

Detesto que me dejen embarcada.

***

Hay pocas cosas mejores que encontrar un nuevo autor favorito.

***

A pesar de lo reiteradamente que siento ganas de matar a mi familia, no me queda sino reconocer que mi familia es lo máximo.

***

Maldito mundo mercantilista donde todo es plata.
Qué esperanza pa'l que siembra cocos.

***

El taxista me dice, bueno, pero algún día se tiene que comprar un carro.
No entendí.
Todavía no entiendo por qué tengo que comprarme un carro, pero aparentemente puedo vivir toda la vida perfectamente sin conocer París.

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