This Page

has been moved to new address

la vida no trae instrucciones

Sorry for inconvenience...

Redirection provided by Blogger to WordPress Migration Service
la vida no trae instrucciones

martes, enero 18, 2011

 

Año nuevo, casa nueva

En octubre del año pasado, este humilde blog cumplió cuatro años. Cuatro años, apenas 352 entradas, entre cien y doscientos suscriptores constantes, y un promedio, pobre pero honrado, de 2.000 visitas mensuales. A estas alturas del partido, mi blog, abandonado como suele estarlo, es una parte importante de mi vida: un espacio donde vengo a sentarme cuando las cosas no están tan bien, y también cuando lo están, mucho, y quiero compartirlo con ustedes. Este año, quiero compartir con mis lectores las cosas hermosas que hay en mi vida cada día: buenos libros, películas interesantes, la música que me gusta, y mis pequeños triunfos cotidianos. Y para eso, decidí darle un regalo a mi humilde blog, éste que me ha acompañado a lo largo de estos cuatro complicados años. Los que me visitan a través del feed no se darán cuenta, pero este blog, a partir de hoy, deja de estar hospedado en Blogger para pasar al egocéntrico dominio www.mariannediaz.com. A partir de hoy, también, es un blog auto-hospedado en Wordpress. Me gusta mi nueva casa: los invito hacer clic y salir del monótono feed para que echen un vistazo a cómo está quedando todo. Como ya notarán, aquellos que están suscritos al feed no tienen que hacer nada: todo se hace automático, oh, la tecnología. Todavía estamos pintando las paredes, colgando los cuadros y faltan algunos muebles por comprar. Pero les pido que sigan pasando a tomarse un café de vez en cuando, para que vayan viendo las cositas nuevas que habrá por acá. Entretanto, les deseo un año lleno de libros enriquecedores, buenas películas, excelente música, gente hermosa y constante serendipia. Esto es, les deseo lo mismo que espero para mí.

martes, enero 11, 2011

 
MRW me acaba de traer mi revista Orsai, junto con otro paquete con cuatro libros. Creo que basta con decir que todavía ni siquiera he abierto el paquete con los libros.
Estoy feliz. :)

lunes, enero 10, 2011

 
"...los datos muestran sobre todo una cosa y es que el éxito y la simpatía tienen correlación positiva para los hombres y correlación negativa para las mujeres. Y todas están asintiendo porque sabemos que es verdad."

Sheryl Sandberg,  "¿Por qué tenemos tan pocas dirigentes mujeres?", en Ted.com

Etiquetas:


 

Brene Brown: El poder de la vulnerabilidad



http://www.ted.com/talks/brene_brown_on_vulnerability.html

Etiquetas:


martes, enero 04, 2011

 

Platón en píldoras y Maquiavelo en jarabe

Viviendo entre intelectuales y wannabes literarios, obviamente, estoy más que acostumbrada a que me miren feo cuando acepto en público el hecho de que de vez en cuando leo cosas que caen en la categoría de autoayuda. Me leí Quién se ha llevado mi queso, lo acepto, y también La princesa que creía en cuentos de hadas. Hubo una época en que me gustaba Coelho, y sólo después de Cómo mandar a la gente al carajo me di cuenta de que nada de eso tenía sentido para mí: ya mando a la gente al carajo bastante bien y regularmente.
Pero, tal como lo he dicho, nada de eso tenía sentido para mí: reconozco el hecho de que hay gente para la cual, algunos de esos libros, o fragmentos de ellos, tienen sentido. Y no veo nada de malo en ello, quiero decir, no toda la comida es caviar y no toda la literatura es Vargas Llosa, y eso no quiere decir que haya algo malo en un plato de nachos con queso.
A todas éstas, después de pasar por Oli y Corri y por las sillas de un par de sicólogos (¿ya nadie usa divanes en este país, gente?), debo reconocer que me harté de cualquier cosa que prometiera ayudarme de cualquier manera a estar menos loca. Empecé por decirme, bueno, qué rayos, así están las cosas y yo soy quien soy. Pero resulta que, después de la dichosa autoaceptación, uno sigue teniendo problemas. Dilemas éticos, problemas personales, decisiones profesionales difíciles y peleas con la familia. Eso es la vida, y ¿cómo lidiar con eso?
A estas alturas de la vida, resulta que me vino bien otro libro "de autoayuda". El tan mentado Más Platón y menos Prozac, de Lou Marinoff, que no es una obra maestra de la literatura, pero enseña a tomarse las cosas, literalmente, con filosofía. Filosofía for Dummies, si así lo quieres, pero filosofía al fin y al cabo. Porque para gente como yo, no se trata de agarrar una de esas declaraciones de la columna de Coelho en Todo en Domingo y repetirla como mantra. Uno necesita entender por qué las cosas funcionan de una determinada manera, no sólo el motor del carro, sino también nuestra cabeza. Y al ir leyendo, nos vamos dando cuenta de que nuestros problemas son problemas filosóficos. No todos, es decir, el hecho de que no me alcance el sueldo al final de la quincena y de que mi pareja viva en otra ciudad son problemas materiales, pero incluso, la forma en que lidio con esas cosas, y que me genera aflicción, puede ser simplemente un problema de incongruencia en mi sistema filosófico, en mi ética, en mi escala de valores.
Y bueno, así están las cosas. Ésta no es una reseña literaria, es mi sugerencia de que, si creen que sus problemas van por ahí, y no están interesados en sentarse en la silla de un sicólogo a que les expliquen cómo todos sus conflictos personales no resueltos tienen que ver con su madre, y son de esa clase de gente a la que le gusta pensar, analizar y leer, quizás les sirva para algo la mentada terapia filosófica. No es un remedio para todos, al igual que no a todo el mundo le gustan los nachos con queso. Por lo menos es interesante.

Etiquetas: , , ,


viernes, diciembre 31, 2010

 

2011

Lo confieso: Este año no me gustó del todo. Tengo cosas para agradecer, un sinnúmero de personas hermosas que llegaron a mi vida, muchos proyectos, varios viajes y un nuevo trabajo -el mejor trabajo-. Pero, a pesar de todo esto, hay algo que terminó de encajar nunca, aunque yo no termine de saber qué es.
A todo esto, lo que me queda es creer, con fe de agnóstica, que el próximo año será mejor. Como dijo una amiga en Facebook, los años impares son los mejores. El 2007, por ejemplo, empezó muy bien y terminó muy mal. Ya sé, es medio tonta esa manía humana de creer en los números redondos, en los ciclos cerrados.
Como sea, y cualquiera que sea el dios a quien le dirigen sus oraciones por las noches y en los semáforos en rojo, estos son mis deseos para todos ustedes (y para mí también, por qué no) en este año que comienza:
- Que sus sueños no caduquen, que les queden ganas e ímpetu para perseguirlos, por las esquinas de cualquier ciudad.
- Que cada día les depare nuevas experiencias, cosas que no hayan hecho antes, sensaciones, paisajes, olores y sabores nuevos (así tengan que ver con ponerse un pantalón de cuero por primera vez).
- Que al mirarse al espejo, cada día, sepan que están exactamente en el sitio donde quieren estar, haciendo justo lo que desean hacer.
- Que amen, siempre, sin medida, con ganas, sin miedo.
Eso es la vida. Con eso me basta, y quizás también a ustedes.

Etiquetas:


miércoles, diciembre 08, 2010

 

Sobre el bloqueo literario y las historias perras


Tengo la teoría –no comprobada, como toda teoría que se precie- de que cada obra literaria –y quizás artística en general- impone su forma sobre el autor. Mucho se dice –yo también lo he dicho- que tal autor no puede escribir sino a mano, o en una máquina de escribir de las más antiguas, o en un determinado parque, a una cierta hora, en una temporada del año específica. Yo no creo que esto sea exacto: creo, más bien, que hay obras que no se dejan escribir si no es de una manera precisa, bajo sus condiciones específicas, jugando con sus propias reglas: Mi teoría es que las obras son unas tiranas del espíritu creador, al punto de que no sólo nos obligan a sentarnos en tal sitio, con cierta música o sin ella, con un bolígrafo de determinado color, sino que además, no nos dejan en paz hasta que hemos abandonado todo –trabajo, familia, amigos y cualesquiera ocupaciones que podamos haber conseguido- para dedicarnos a ellas.
Me da, con cierta frecuencia, y como si ello me convirtiera en una escritora de verdad, por declararme víctima de algo que llaman “bloqueo literario”. La verdad, y apenas me he dado verdadera cuenta de ello, es que todo eso de que no puedo escribir porque hay ruido, porque no tengo tiempo o computadora, o porque tengo demasiadas preocupaciones en la cabeza (todo lo cual es cierto) no es sino un cúmulo de excusas mediocres: sé que he escrito cuentos de cualquier manera, en un vagón de metro, en los pasillos de la universidad justo antes de un examen, en un “recogelocos” de Caracas a Valencia a las once de la noche y con vallenato a todo volumen: la verdad verdadera es que esta novela que estoy intentando escribir es una maldita, que se la da de exquisita y sólo quiere ser escrita si es a mano, con tinta negra y un café con leche al alcance de la mano, sin demasiado ruido ni demasiado silencio, sin que nadie me interrumpa porque pierdo el hilo.
Y yo me le planto a la muy perra de mi novela y le pregunto, ¿tú sabes en qué condiciones escribí Cuentos en el espejo? Robándole minutos al tiempo que no tenía, línea tras línea tras línea como en un arranque febril, sin descanso ni tregua, y tú, novela de porquería, pretendes dedicación exclusiva y todo el tiempo del mundo, condiciones especiales y un trato preferencial, y nada menos que escribirte a mano, cosa que no hago desde los quince años y que nunca, nunca, nunca, me proporcionó un texto decente, o siquiera legible.
A todas estas, lo único que he sacado en claro es que cada libro es como una relación de pareja, y que ahora estoy en una, con una mujer neurótica, celópata e inestable, y todo apunta a que no va a durar.

Etiquetas: ,


viernes, diciembre 03, 2010

 

Un par de líneas al azar

Habló por un rato. Yo intenté contestarle con coherencia, disimulando el extraño nerviosismo que sentía. Fue una conversación de aeropuerto, como no podía ser de otro modo. Ella venía de Praga e iba hacia alguna parte de Suramérica. Su vuelo se había retrasado, unas horas o unos días, no lo sabía aún. Me quedé mirando sus manos, largas, finas y blanquísimas, que buscaban en su bolso de mano, pausada, quedamente, como dando un tiempo a cada movimiento, como si tocara una melodía que sólo ella podía escuchar. Sacó sus papeles -pasaporte, boleto, visas y permisos diversos a los que uno se termina acostumbrando de tanto viajar -y comenzó a organizarlos sobre su regazo, como si los apilara en el orden en que iban a pedírselos. Yo miré hacia otro lado. Tuve miedo de saber su verdadero nombre, su apellido, de ver la foto en su pasaporte, de ver una partida de nacimiento o algo que certificara su existencia en el mundo real.

Un fragmento de mi segundo libro de cuentos, "Aviones de papel", a publicarse en 2011 :)

Etiquetas: , ,


martes, noviembre 23, 2010

 
"Aparte, también tenía por ahí (...) una novela parada que sentía como un cuchillo clavado en la espalda, y cuya hoja se oxidaba día a día..."

Benjamín Prado, "Los mariachis barajan las canciones de amor".

Etiquetas:


 

Amar la trama más que el desenlace

Camino por Madrid en tu compañía,
Mi mano en tu cintura,
Copiando a tu mano en la cintura mía.
A paso lento, como bostezando,
Como quien besa el barrio al irlo pisando,
Como quien sabe que cuenta con la tarde entera,
Sin nada más que hacer que acariciar aceras.
Y sin planearlo tú acaso,
Como quien sin quererlo va y lo hace,
Te vi cambiar tu paso,
Hasta ponerlo en fase,
En la misma fase que mi propio paso.
Ir y venir, seguir y guiar, dar y tener,
Entrar y salir de fase.
Amar la trama más que el desenlace...

Etiquetas:


This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Suscribirse a Entradas [Atom]