This Page

has been moved to new address

la vida no trae instrucciones

Sorry for inconvenience...

Redirection provided by Blogger to WordPress Migration Service
la vida no trae instrucciones: noviembre 2007

domingo, noviembre 25, 2007

 

No estamos desnudos bajo nuestra ropa: Los Simpsons y sus mensajes no tan ocultos

Hace un par de meses un capítulo reciente de Los Simpsons se coronó como mi nuevo favorito: el especial de Halloween titulado La Casita de los Horrores XVII. No por el especial en sí, sino, única y exclusivamente, por el tercer corto que lo integra: El día en que la Tierra se vio estúpida. En un homenaje a Orson Welles, y el conocido episodio en que el locutor aterrorizó a Estados Unidos con una transmisión que narraba una supuesta invasión extraterrestre (la cual, recordarán, no era sino una adaptación de La Guerra de Los Mundos, de H.G. Wells), el capítulo muestra cómo Springfield se deja llevar por el engaño y abre las puertas para una verdadera invasión, la cual tiene como protagonistas -cómo no- a los viscosos, verdes y malignos alienígenas de siempre. Al final del episodio, cuando han pasado un par de años desde la invasión, uno de los extraterrestres dice al otro algo semejante a lo que sigue (el video fue eliminado de youtube, por ello la referencia no es literal):
- Los terrícolas siguen molestos por nuestra presencia. Me dijiste que nos recibirían como liberadores. No estoy tan seguro de que la invasión perpetua haya sido una buena idea...
- Teníamos que hacerlo: estaban fabricando armas de desintegración masiva -contesta el otro.
- No es cierto.

(P.S: Como algunos de ustedes ya sabrán, esta escena final fue censurada por la administración Bush, por razones, como entendemos, bastante obvias...)

Etiquetas:


 

Hay cosas que se ven mejor sin anteojos

Los árboles de navidad, por ejemplo.
Cuando estaba pequeña (como si ahora estuviera tan grande) me sentaba en la sala de mi casa, en la oscuridad, a ver las luces. Ponían luces en el nacimiento, en el arbolito y en un arco que separaba el área del "recibo" del resto de la casa. Y me quitaba los anteojos. (Siempre he tenido entre 4 y 5 dioptrías en ambos ojos, de modo que no veo precisamente claro sin los lentes). El caso es que, sin anteojos, las luces de navidad se ven como destellos de colores sin bordes definidos, que tienen forma de copo de nieve (como en los dibujitos). Borrosas, claro. Brillantes. Como en las películas.
La verdad, no sé a dónde quiero llegar con esto. No sé si se trate de que la realidad no siempre es lo mejor. O si esté queriendo decir que la realidad no siempre es, vamos, la realidad. La mía, por ejemplo, si vamos a ver, es que los rostros de las personas que amo se hacen difusos a más de dos pasos de distancia. Pero, por cursi que sea, si me quito los lentes y mis ojos no pueden distinguirlos, mi corazón los sigue reconociendo. En este momento, necesito lentes nuevos, y mi "realidad cotidiana" tiene una pequeña mancha en la esquina superior derecha que no se puede quitar.
No sé si voy a alguna parte. Si no fuera tan trillado, les diría que lo esencial es invisible para los ojos. Pero creo que no se trata tampoco de eso. Se trata, quizás, de la capacidad de mis ojos (también los del alma) para crear una realidad falsa, mucho mejor, más mágica, que la verdadera.
Se trata, quizás, de que aún me sorprende que de vez en cuando conserve la extraordinaria capacidad de ser feliz que tenía cuando pequeña.
Se trata, creo, de eso. De ser niña. Porque aún no estoy segura de que exista otra forma de ser feliz.

Etiquetas: ,


lunes, noviembre 12, 2007

 

Adán y Eva (fragmento) - Jaime Sabines

Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti. Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, se defienden ¿Por qué? Te he visto a ti también, como las palomas, enardeciéndote cuando yo estoy tranquilo. ¿Es que tu sangre y la mía se encienden a diferentes horas? Ahora que estás dormida debías responderme. Tu respiración es tranquila y tienes el rostro desatado y los labios abiertos. Podrías decirlo todo sin aflicción, sin risas. ¿Es que somos distintos? ¿No te hicieron, pues, de mi costado, no me dueles? Cuando estoy en ti, cuando me hago pequeño y me abrazas y me envuelves y te cierras como la flor con el insecto, sé algo, sabemos algo. La hembra es siempre más grande, de algún modo. Nosotros nos salvamos de la muerte. ¿Por qué? Todas las noches nos salvamos. Quedamos juntos, en nuestros brazos, y yo empiezo a crecer como el día. Algo he de andar buscando en ti, algo mío que tú eres y que no has de darme nunca.

(Para el texto completo: clic aquí)

Etiquetas:


 

Celos - Pedro Matta (España, 1875 - 1976)

Tengo celos de ti, por qué negarlo,
tengo celos de ti, celos rabiosos,
celos de la sonrisa de tu boca,
celos de las miradas de tus ojos,
cuando yo no te oigo... cómo hablas?
Cuando yo no te miro... cómo miras?
Cuando no estoy delante... cómo suenan
los raudos cascabeles de tu risa?

¿Tú sabes que en las miradas de los hombres
hay miradas impuras?
Que unas veces parecen que acarician
y otras parece que desnudan?
Cuando te envuelve una mirada de esas
y sientes que resbala por tu cuerpo
...Qué es lo que piensas?... Dí,
qué es lo que piensas?

Cuando tengo tu mano entre mis manos,
yo sé cómo tu carne se estremece,
cuando es otra la mano que te oprime,
qué es lo que sientes? Di,
que es lo que sientes?
Yo puedo adivinar qué pensamientos
laten en ti cuando de mí te acuerdas.
Cuando es de otro el recuerdo que te asalta,
qué es lo que sueñas?...Di,
qué es lo que sueñas?

Yo te he visto mil veces temblorosa
ante el fervor de mis ardientes frases,
con los divinos ojos entornados
y los húmedos labios anhelantes,
imbuida de amor desvanecida.

Cuando yo soy el amor, el que te habla,
si las palabras son las mismas...dime,
cómo te suenan de otros las palabras?
Tú juras que me has dado
tu corazón, tu cuerpo y tu cariño,
pero nunca sabré si tras tus ojos
se esconde un pensamiento que no es mío.

Y qué importa tu cariño entonces?
Qué vale la escultura de tu cuerpo
si son los pensamientos de tu alma
como villanos que arrebatara el viento?

Etiquetas:


 

La enamorada - Alejandra Pizarnik



esta lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra alejandra no lo niegues.

hoy te miraste en el espejo
y te fue triste estabas sola
la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió

enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado

oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú

te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada ¿adónde vas?
desesperada ¡nada más!

Etiquetas:


 

Las cosas más lindas* (según yo) - (También llamado: Buenos motivos para ser feliz)


(*) Se entiende que todo lector se halla en conocimiento de que lindo es una palabra cursi, razón por lo cual, aclaramos que el siguiente post no tiene pretensión alguna de no ser un post cursi, por el contrario, asume tal condición y la enarbola orgullosamente (como si no tuviera de qué avergonzarse). En consecuencia, rogamos a todos aquellos lectores cursifóbicos, detener su lectura en el próximo punto. Ése. Que ya escribí.

- La risa (a carcajadas) de mi sobrina de un año.
- Los bebés desconocidos que me sonríen y me dicen hola en la calle.
- Los ojos de mi madre.
- Despertar a tu lado.
- La lluvia tenue en Valencia a las cinco de la tarde.
- La lluvia en Altagracia cuando comienza a amanecer.
- Los gatitos recién nacidos cuando están durmiendo.
- Los campos sembrados en Guárico, mecidos por la brisa.
- Los atardeceres en La Habana, vistos desde el malecón.
- El sueño de publicar. El sueño de ser leída. Los sueños, en general.
- La niña de ojos grandes que un día daré a luz.
- Los niños que corren y se embelesan frente al aparador de una librería.
- La plaza Bolívar de Mérida a las cinco de la tarde, cuando baja la neblina.
- El susto del primer beso.
- Ganar algo.
- Mi libro, claro (nada más esperen a verlo).
- Las niñas con lazos rosados en la cabeza.
- Ser mujer. Ser zurda. Ser yo. Reivindicarme con aquello que soy.
- Terminar de escribir un nuevo capítulo de mi novela.
- Leer un libro de ésos que te cambian la vida. (Aunque sea poco a poco).
- Y claro, los comentarios en el blog ;)

Etiquetas:


sábado, noviembre 10, 2007

 

Todas las cartas de amor son ridículas - Fernando Pessoa

(En portugués es mucho mejor, pero por si no se entiende...)

Todas las cartas de amor son

ridículas.
No serían cartas de amor si no fuesen
ridículas.

También escribí en mi tiempo cartas de amor,
como las demás,
ridículas.

Las cartas de amor, si hay amor,
tienen que ser
ridículas.

Pero, al fin y al cabo,
sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor
sí que son
ridículas.

Quién me diera en el tiempo en que escribía
sin darme cuenta
cartas de amor
ridículas.

La verdad es que hoy mis recuerdos
de esas cartas de amor
sí que son
ridículos.

(Todas las palabras esdrújulas,
como los sentimientos esdrújulos,
son naturalmente
ridículas).

Etiquetas:


sábado, noviembre 03, 2007

 
"tutto il mio dentro che conosci, che tu sai,
vive un momento più difficile che mai
non è bastato aver tagliato i ponti
non è servito aver pagato i conti
se poi resta
questa mia maniera d'essere
ancora fragile."

(Laura Pausini, Stella Gemella)

Etiquetas:


 

Dónde llevar tus libros

Ya sé que se ha puesto de moda comentar, por estos días, las bolsas (y demás métodos publicitarios) de la Librería Gandhi. Pero igual, quería dejar por acá algunas de mis favoritas:









Etiquetas:


This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Suscribirse a Entradas [Atom]